¡Hola a todos y a todas! ¿Qué tal?
He estado un poco ausente del mundo virtual ya que estas últimas semanas han sido una completa locura. He tenido mucho trabajo y no he podido crear nada para mis redes sociales. ¡Qué pena!
Sin embargo, esta semana estoy de vacaciones y, como es el uno de noviembre, voy a aprovechar para contaros un poco sobre la festividad que se celebra hoy: el Día de Todos los Santos en España. Muchos hemos oído hablar del Día de Muertos en México y cómo de colorida y divertida es la fiesta allí. En España es bastante diferente y mucha gente desconoce en qué consiste la fiesta de Todos los Santos, así que en esta entrada os voy a hablar del proceso y cómo lo vivía yo cuando residía en España. ¿Te quedas a leer más? :)
Como ya he mencionado anteriormente, el uno de noviembre se celebra El Día de Todos los Santos. Es una celebración únicamente religiosa donde se recuerda a los que ya no están con nosotros. La gente va al cementerio para limpiar las tumbas, rezar y dejar flores. Cuando vivía en España, mi madre y yo íbamos un par de días antes de la festividad para evitar la aglomeración que se produce en este día. No os podéis imaginar la cantidad de gente que se junta en estos lugares ¡haciendo cola para llenar sus cubos de agua de la fuente! Además, en algunos cementerios e iglesias se celebran misas durante este día. En mi familia no tenemos la costumbre de asistir, pero son muy populares entre los fieles.
Otro protagonista en el Día de Todos los Santos son los buñuelos, que son bolas esponjosas muy similares a los profiteroles italianos. Como los huesos de santo, puedes encontrarlos con relleno de chocolate o crema. Nunca he sido muy fan de los buñuelos pero en España son súper populares.
Y como último postre, me gustaría hablar de los nuégados. Es un dulce típico de mi zona, La Mancha, por lo que te será difícil encontrarlos en otros lugares de España. Está compuesto de bolitas de masa dura cubiertos de miel o caramelo y ¡¡es probablemente el postre más empalagoso que puedas encontrar!! Si estás por España y te apetece probarlos, tendrás que hacer una parada en lugares como Valdepeñas, Manzanares o Membrilla. Y oye, ¡ya de paso te puedes tomar un buen vinito de la tierra!
Como habrás podido observar, el Día de Todos los Santos no tiene nada de especial. Simplemente es un día festivo donde recordamos a nuestros difuntos y descansamos. No celebramos fiestas, no decoramos calabazas ni hacemos truco o trato - aunque en algunos lugares poco a poco se están adaptando estas costumbres. De hecho, ¡este año mis sobrinos han salido a la calle a pedir caramelos entre los vecinos!
¡Hasta la próxima!
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